Cultura Purépecha

La cultura Purépecha también conocida como Tarasca fueron un pueblo indígena que habito la región noroeste del estado mexicano de Michoacán, principalmente en el área de las ciudades de Uruapan y Pátzcuaro. Hay un debate en curso sobre qué término debe ser considerada como el correcto (purépechas o tarascos).

La cultura se inició aproximadamente en el año 1200 d.C. y su esplendor terminó hacia el año 1600. Su gobierno era monárquico y teocrático.

Cultura Purépecha
Cultura Purépecha

En este artículo veremos algunos detalles interesantes que vale la pena estudiar sobre la cultura Purépecha.

Ubicación geográfica

En la época prehispánica, el pueblo purépecha – también conocidos como indios tarascos – ocuparon la mayor parte del estado de Michoacán, pero también ocuparon algunos de los valles inferiores de los estados de Guanajuato y Jalisco. Celaya, Acámbaro, y Yurirapúndaro se encontraban en territorio purépecha.

Orígenes

Las crónicas sobre los orígenes de la cultura purépecha a la cual también se le nombra tarascos, hablan de que estos venían junto a los mexicas en peregrinación.

Pero que al llegar a la zona del actual Michoacán se apartaron y establecieron a orillas del lago de Pátzcuaro donde florecieron creando un poder militar y político con la alianza de los tres principales señoríos purépechas Ihuatzio, Tzintzuntzan y Pátzcuaro que les permitió defender su territorio de los intentos de conquista de los mexicas.

Historia

La cultura Purépecha fue una civilizacion precolombina que habitó la región de Mesoamérica. Su ciudad capital fue la ciudad de Tzintzuntzan (significa “lugar de los colibríes”).

La arquitectura purépecha se caracterizo por pirámides escalonadas en forma de la letra “T”. Los artesanos purepechas crearon mosaicos haciendo uso extensivo de plumas de colibrí, que era un lujo y otorgaba gran prestigio en toda la región.

El pueblo purépecha nunca fue conquistado por el Imperio Azteca, a pesar de varios intentos por los mexicas para lograrlo, incluyendo una feroz guerra en el año 1479 d.c. Esto se debe probablemente al hecho del conocimiento Purépecha sobre el trabajo sobre metal.

A pesar de que eran enemigos, los mexicas negociaron con ellos, sobre todo para aprovechar sus conocimientos sobre trabajo metalúrgico. Después de escuchar de la conquista española del imperio azteca y que la población indígena muy disminuida por una epidemia de viruela, el rey purépecha Tangaxuan II, juró lealtad como vasallo del rey de España sin luchar en el año 1525.

Se cree que el explorador español Cristóbal de Olid, al llegar al Reino de los purépechas (hoy en día Michoacán) probablemente exploro algunas partes de Guanajuato en el año1520. Una leyenda relata que la princesa purepechas Erendira a los 16 años de edad condujo a su pueblo a una feroz guerra contra los españoles. En el año 1529-1530, las fuerzas de Nuño de Guzmán entraron en Michoacán y algunas partes de Guanajuato con un ejército de 500 soldados españoles y más de 10.000 guerreros indios.

En 1530, el Gobernador y Presidente de la Audiencia Primera, Nuño de Guzmán, saquearon la región y ordenaron la ejecución de Tangaxuan II, lo que provocó una situación caótica y la violencia generalizada. En 1533, la Corona envió a Michoacán la experiencia del oidor (juez de la Audiencia) y más tarde obispo, Don Vasco de Quiroga, quien logró establecer un orden colonial duradero.

Religión

La religión de esta cultura fue politeista, es decir adoraban a varios dioses, y estuvo centrada alrededor de un universo de tres partes: cielo, la tierra y el inframundo.

Honrado por encima de otras deidades fueron tres dioses supremos. El más importante fue Curicaveri, Dios de la guerra y del sol. Ofrendas al Dios Sol incluyen autosacrificio. El Dominio de Curicaveri fue el cielo; se asoció con águilas, halcones y gavilanes. Esposa del Dios Sol, Cuerauáperi era una diosa de creador, la deidad de la tierra de madre que controlaban la vida y la lluvia, la muerte y la sequía.

La descendencia más importante de la madre tierra y el cielo padre fue Xaratanga, diosa del mar y la Luna. Dominio de Xarátanga estuvo en el oeste (Océano Pacífico), y ella fue simbolizada como una lechuza, una vieja o un coyote.

Tambien existio una dios del mal, Auicamine, al igual que otras culturas mesoamericanas, la Purépecha participaba en sacrificios humanos, pero en menor medida que sus enemigos, los aztecas.

Lengua

La lengua purepecha es una lengua aislada hablada por un grupo pequeño de más de 100.000 personas en las tierras altas del estado mexicano de Michoacán. A pesar de que se habla dentro de los límites de Mesoamérica no comparten muchos de los rasgos definitorios del área lingüística mesoamericana, probablemente debido a una prolongada fidelidad a una política aislacionista.

El Purépecha era la lengua principal de los pobladores pre-colombinos tarasco y se extendió en el noroeste de México durante el apogeo cultural tarasco. El nombre “Tarasca” (y su equivalente español, “tarasco”) proviene de la palabra “tarascue” en su propio idioma, lo que significa indistintamente “suegro” o “cuñado”.

El nombre náhuatl de Tarasco fue “Michihuàquê” (“los que tienen peces”), de ahí el nombre del Estado de Michoacán (Michihuacán).

Economía

Inicialmente los purepechas o tarascos tenían una economía basada en la caza, especialmente de las tortugas, pero luego la economía se expandió en base principalmente en la agricultura, ellos se desarrollaron muy bien en el área de trabajo de la madera, metales y de tejidos.

Acostumbran sembrar maíz azul, morado y blanco, junto con cultivos de calabaza y frijol, lo cual da sustentabilidad a la siembra. El maíz es moneda, es reserva, para intercambiarlo o venderlo por otros productos.

Organización social

La organización del conglomerado humano de conformo la cultura Purépecha se estructuro mediante clases sociales bien definidas de acuerdo con el estatus político religioso o económico del individuo.

La cabeza de la pirámide social de esta cultura la ocupaba el Calzonci quien era el gobernante supremo similar al tlatoani mexica, le seguían los sacerdotes encargados del culto religioso, los guerreros y debajo de ellos los mercaderes, la gente sencilla o plebeyos y los esclavos en último lugar.

Organización política

El Cazonci al cual también se le conoce como Irecha era la cabeza de la organización política este designaba a los caciques de las poblaciones bajo su dominio bien entonces después del Irecha seguían los caciques que eran mucha de las veces parientes del Irecha en la estructura de gobierno.

Sobre el Irecha recaía todo el poder administrativo, militar y religioso y su lugar a su muerte la ocupaba la mayoría de las veces su hijo, también un grupo de personas de la nobleza ayudaba a gobernar al cazonci estos eran como una especia de consejo administrativo.

El tipo de gobierno de la cultura Purépecha fue monárquico-teocratico.

El atole

Tradicionalmente, el atole de maíz forma parte de los momentos relevantes del ciclo de vida en la región purépecha.

Está presente en el nacimiento como alimento de la madre y se obsequia en el bautismo; en la “fuga” de la novia y el “perdón”; se ofrece a los padres de la “raptada”, y también forma parte de la fiesta de la boda. Igualmente, se bebe atole como parte del evento ceremonial, donde se da nombramiento de “cargueros” y no puede faltar en los velorios.

En la meseta purépecha, en la milpa, la mujer trabaja del lado del marido, junto con los hijos y los nietos.

La muerte

Sus diferentes cultos a los elementos, a la vida y a la muerte, han tenido repercusión en notables tradiciones mexicanas que perduran hasta la actualidad.

Para los entierros de los seres queridos solían hacer un acto de tipo ceremonial donde el difunto era incinerado y enterrado con su ropa, objetos personales e incluso miembros de su servidumbre.

Actualidad

Actualmente la cultura Purépecha, tiene una población de 200.000 indígenas distribuidos a lo largo del territorio que habitaron sus ancestros.

Aunque el purépecha hoy día profesa la religión católica, no ha perdido la orientación mística para celebrar su tradiciones e incluso conservan su lenguaje nativo.

Al respecto, la lengua de la cultura Tarasca le ha brindado al castellano mexicano muchas palabras de uso coloquial, como por ejemplo tata que significa papá o abuelo.

Es frecuente hallar comunidades purépechas que viven sin mezclarse con otras sociedades, sobre todo en las islas del lago Pátzcuaro.

La cultura Purépecha se mantiene viva en las manos de sus artesanos y en la memoria de los descendientes de aquellos que la forjaron.